Cultura

Museos del mundo ⑩ El renacimiento de una ciudad a través del arte: el «Guggenheim Bilbao» de España

Bilbao, el corazón del País Vasco, en el norte de España. La ciudad, que en su día fue un próspero centro de las industrias siderúrgica y naval, se había convertido en una ciudad fantasma, en declive tras el triple golpe que supusieron la crisis industrial, las inundaciones y el terrorismo en la década de los 80.

Sin embargo, en 1997, todo cambió cuando se erigió un edificio plateado de forma inusual en el sitio de un antiguo muelle ribereño. Diseñado por el maestro de la arquitectura Frank Gehry, el Museo Guggenheim de Bilbao se convirtió en algo más que un simple espacio de exposición; se convirtió en un símbolo de una revolución artística que transformó el destino de una ciudad.

Guggenheim effect: how the museum helped transform Bilbao | Spain | The  Guardian

De una ciudad industrial en declive a una ciudad del arte

A principios de la década de 1990, el Gobierno Vasco eligió la «cultura y las artes» como último recurso para la regeneración urbana. Fue una decisión sin precedentes en ese momento. El Gobierno Vasco persuadió persistentemente a la Fundación Guggenheim de Nueva York y logró atraer una sucursal del museo. El gobierno acordó cubrir la totalidad del costo de construcción, que ascendía a aproximadamente 100 millones de dólares, y aprovechar el poder de la marca Guggenheim y su experiencia en la gestión de sus colecciones.

En ese momento, Bilbao se encontraba en una situación desesperada: el río Nervión, la arteria vital de la ciudad, estaba contaminado por desechos industriales, y la tasa de desempleo superaba el 25 por ciento. Para empeorar las cosas, los frecuentes ataques terroristas de los separatistas vascos la habían tildado de «ciudad sin esperanza». Los políticos y los planificadores reconocieron que esta crisis masiva no podía superarse mediante el enfoque tradicional de reconstruir fábricas. Decidieron erigir «inspiración» en lugar de chimeneas.

Fue una apuesta audaz: limpiar la imagen de la ciudad mediante la creación de un impresionante «hito cultural» capaz de atraer a personas de todo el mundo, y transformar por completo la economía hacia los sectores de servicios y turismo.

The Building | Guggenheim Museum Bilbao

El arquitecto Frank Gehry: una flor de titanio nacida del deconstructivismo

Frank Gehry concibió un edificio que armonizara con el turbulento pasado de Bilbao y, al mismo tiempo, ofreciera esperanza para el futuro.

Gehry se inspiró en sus recuerdos de la infancia y en los movimientos fluidos de los peces. Las superficies curvas no geométricas, diseñadas con el software de diseño aeroespacial «CATIA», deconstruyeron por completo la gramática de la arquitectura tradicional.

Además, los 33 000 delgados paneles de titanio que envuelven el exterior ondulado del museo responden al clima de Bilbao. Al pasar de un tono dorado en los días despejados a uno plateado en los nublados, esta fachada se percibe como un vasto organismo vivo. Gehry rindió homenaje a la historia de Bilbao como ciudad del acero, al tiempo que expresó el nuevo esplendor de la ciudad a través del titanio, un material resistente a la corrosión que emite un brillo luminoso.

It's definitive: the Bilbao Guggenheim Museum was neither “folly” or a  “perishable product”

«El Efecto Bilbao»

El éxito del Guggenheim Bilbao dio origen a un nuevo término económico: el «efecto Bilbao». Este se refiere al fenómeno por el cual un solo edificio puede elevar el perfil de toda una ciudad, atraer turistas y revitalizar por completo la economía local.

Solo en su primer año, el museo recibió a más de 1.3 millones de visitantes, y los costos de construcción se recuperaron gracias a los ingresos del turismo en tan solo tres años. Desde la inauguración del museo, se han creado decenas de miles de empleos, y la infraestructura general de la ciudad —incluidos el metro y el aeropuerto— se ha modernizado mediante la integración del diseño artístico.

El «Efecto Bilbao» se extendió mucho más allá de los meros beneficios económicos. Le otorgó una nueva identidad de «arte y paz» al País Vasco, cuya imagen se había visto empañada por el terrorismo y la violencia, y devolvió a los residentes locales el orgullo por su ciudad.

Bilbao, the city with the cleanest air in Europe - Bizkaia Talent
(Izquierda) Antes del Guggenheim, (Derecha) Después del Guggenheim

Un paseo artístico a lo largo del río Nervión

No solo el interior del museo, sino también los espacios al aire libre forman un vasto parque de arte.

  • «Puppy», de Jeff Koons: el cachorro floral gigante que custodia la entrada se ha convertido ahora en la mascota de Bilbao.
  • «Maman», de Louise Bourgeois: la escultura de una araña gigante que se yergue en la orilla del río se funde con las curvas geométricas del museo para ofrecer una experiencia visual abrumadora.
  • «Tall Trees and Eyes», de Anish Kapoor: esta obra, compuesta por esferas plateadas apiladas, refleja la luz de las paredes de titanio y del río, lo que le da profundidad al espacio.
Guggenheim Bilbao Museum. Come in and plan your visit

Bilbao ya no está en la periferia de España. Es un santuario que demuestra cómo el arte puede sanar el mundo y transformar el alma misma de una ciudad. Al pasear entre las esculturas de titanio de Frank Gehry, serás testigo del inmenso poder de la creatividad humana.

[Información de viaje]

  • Ubicación: Abandoibarra, 2, 48009 Bilbao, España
  • Arquitecto: Frank Gehry
  • Gestionado por: Una colaboración entre la Fundación Guggenheim y el Gobierno Vasco
  • Consejo: Un paseo por los espacios al aire libre del museo es la mejor manera de observar cómo cambia el color del titanio a lo largo del día. Después de visitar el museo, te recomendamos disfrutar de los «pintxos» —una tradición culinaria vasca distintiva— en el Casco Viejo, que se encuentra cerca.
Guggenheim Bilbao - Luis Fernández-Galiano | Arquitectura Viva

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